Hay cocinas que empiezan en el mercado.
Nuestro Chef Germán de Bernardi comienza mucho antes, en el paisaje.
Cada mañana, el Mediterráneo, la huerta y la temporada deciden el rumbo. Después llegan los gestos aprendidos en Japón, los sabores que viajan desde Perú y una forma de cocinar que busca acompañar al producto.
El resultado no pertenece a un solo lugar. Pertenece a Mallorca.
Entre la memoria y la innovación.
En Palma, el pulso de la ciudad. En Valldemossa, el tiempo parece detenerse entre las montañas de la Sierra de Tramuntana.
Cada plato comienza de la misma forma: con la materia que Mallorca ofrece en su mejor momento.