La bahía de Palma se ilumina con la primera luz, el puerto cobra vida en la distancia, y la silueta del casco antiguo se dibuja en el horizonte.
La privacidad y el espacio definen la experiencia en Calatrava. Suites de estilo “loft”, amplias y luminosas, muchas con vistas al mar, ofrecen un refugio de serenidad, alejado del bullicio del centro cultural de la ciudad.
En su rooftop, los desayunos se disfrutan sin prisa, con productos de cercanía, y el atardecer con cócteles artesanales y vistas que se extienden desde el casco antiguo hasta el azul infinito del mar.
Despierte en uno de los barrios con más historia y carácter de Palma y descubra la esencia del Mediterráneo.
En Calatrava, cada amanecer y atardecer es un instante suspendido en el tiempo.